La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que su gobierno mantiene una relación de cooperación permanente con Estados Unidos en materia de seguridad, por lo que consideró que no era necesario que el país fuera invitado a la cumbre regional contra el narcotráfico convocada por Donald Trump.
La mandataria explicó que México cuenta con un mecanismo de coordinación bilateral con el gobierno estadounidense que incluye reuniones periódicas entre autoridades de ambos países.
Según detalló, este acuerdo se estableció desde el inicio de la actual administración en Estados Unidos, cuando se conformó un grupo de trabajo para abordar temas relacionados con la seguridad y el combate al crimen organizado.
Sheinbaum recordó que el 5 de febrero de 2025 una delegación mexicana viajó a Washington para sostener encuentros con funcionarios estadounidenses, lo que permitió consolidar el esquema de cooperación.
Posteriormente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, visitó México para formalizar el entendimiento entre ambos gobiernos, el cual —dijo— se desarrolla bajo el respeto a la soberanía y a la integridad territorial del país.
La presidenta señaló que este mecanismo contempla reuniones mensuales entre los equipos de seguridad de ambas naciones para evaluar avances y fortalecer las acciones conjuntas.
Asimismo, destacó que la colaboración se mantiene con distintas instituciones estadounidenses, entre ellas el Departamento de Estado de Estados Unidos y el Comando Norte de Estados Unidos.
De acuerdo con la mandataria, esta coordinación ha permitido observar avances en la lucha contra el narcotráfico, particularmente en la reducción del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
La reunión regional impulsada por Trump, denominada Cumbre Escudo de las Américas, se realizó el 7 de marzo en Florida y tuvo como objetivo fortalecer la cooperación entre países del continente para combatir el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales.
Al encuentro acudieron representantes de Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Panamá, Costa Rica, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Guyana, Bolivia y Chile.
México, así como Brasil, Colombia y Canadá, no formaron parte de la convocatoria, pese a su relevancia en el panorama regional del combate al narcotráfico.