El titular de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que la organización no tiene dudas sobre la capacidad de México para celebrar la Copa del Mundo 2026, incluso después de los episodios de violencia ocurridos recientemente en el país.
Desde Barranquilla, el dirigente expresó que la FIFA confía plenamente en los mecanismos de seguridad implementados por el gobierno mexicano y descartó que exista preocupación por la sede.
Mundial compartido en Norteamérica
México será anfitrión junto con Estados Unidos y Canadá en el torneo que marcará un precedente por su formato ampliado. La competencia arrancará el 11 de junio y concluirá el 19 de julio de 2026.
Las ciudades mexicanas seleccionadas —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— no solo albergarán partidos de fase regular, sino también encuentros de repechaje que definirán los últimos clasificados.
Un estadio histórico
En reiteradas ocasiones, Infantino ha resaltado el peso simbólico del Estadio Azteca, escenario que hará historia al ser sede de su tercera inauguración mundialista, consolidándose como uno de los recintos más emblemáticos del futbol internacional.
Boletos con demanda récord
El presidente de la FIFA destacó además que la venta de boletos ha generado un “frenesí” sin precedentes. Según indicó, la demanda ha sido tan elevada que gran parte de las localidades disponibles ya se encuentran prácticamente agotadas.
Respaldo de autoridades locales y federales
Tras los disturbios registrados el fin de semana, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el Mundial cuenta con todas las garantías de seguridad.
En el ámbito estatal, Pablo Lemus confirmó la normalización de actividades en Jalisco, mientras que Samuel García anunció una estrategia conjunta con la iniciativa privada para reforzar la infraestructura rumbo al torneo.
Guadalajara y Monterrey tendrán cuatro partidos cada una, y la capital mexicana será la sede con mayor número de encuentros, al recibir cinco juegos del certamen.