La Diócesis de Querétaro se alista para las celebraciones de Semana Santa, entre las que sobresale la tradicional festividad del Viernes de Dolores en la Basílica de Soriano, uno de los principales centros de peregrinación religiosa en el estado.
El vicario general de la diócesis, Martín Lara Becerril, informó que durante la edición del año pasado se registró una afluencia superior al millón de personas en los días cercanos a esta celebración, por lo que para 2026 se prevé que el número de visitantes sea aún mayor.
El sacerdote explicó que esta movilización representa un fenómeno social y religioso significativo, impulsado por el crecimiento de la devoción en la región. Se estima que más de 300 peregrinaciones llegarán al recinto para participar en las actividades.
Ante la gran concentración de personas, Lara Becerril hizo un llamado a la ciudadanía a actuar con responsabilidad y evitar llevar mascotas, ya que las actividades están destinadas exclusivamente a los fieles y en años anteriores se han presentado casos de abandono de animales durante las celebraciones.
Asimismo, destacó que la Cuaresma es un periodo litúrgico de 40 días que invita a la preparación espiritual rumbo al Misterio Pascual, momento central de la fe cristiana que recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Finalmente, invitó a los creyentes a vivir este tiempo a través de la oración, el ayuno, la penitencia y la conversión espiritual para llegar preparados a la celebración de la Pascua.