Diputado advierte que el agua no debe convertirse en negocio gubernamental.

Acusa a la CEA de ser comparsa del huachicol hídrico estatal

Olivia Arredondo

El diputado de Morena, Ulises Gómez de la Rosa, reiteró su exigencia de renuncia al vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), Luis Vega Ricoy, luego de haberla solicitado también durante la Glosa del informe estatal. Advirtió que no respaldará nuevos incrementos presupuestales para el organismo mientras no garantice el abastecimiento y la ampliación de las redes hidráulicas en Querétaro.

Durante su intervención en la sesión solemne del Pleno de la 61 Legislatura, realizada en Jalpan de Serra con motivo de la entrega del informe 2025-2026 del Poder Judicial del Estado, el legislador colocó en el centro de su discurso la desigualdad en el acceso al agua y la falta de soluciones para las localidades rurales.

Gómez de la Rosa recordó que, aunque la Sierra queretana conoció el agua entubada hace aproximadamente 65 años, todavía existen comunidades que esperan ampliaciones de redes y alternativas permanentes de abastecimiento.

Señaló que el problema no radica únicamente en la inversión, sino en la falta de voluntad para atender las necesidades históricas de la población. “Este gobierno le ha puesto código postal al agua”, dijo, al denunciar diferencias entre las zonas urbanas y las comunidades serranas.

El morenista cuestionó las cifras oficiales de cobertura y los argumentos técnicos, geográficos y presupuestales de las autoridades. Acusó a la CEA de carecer de controles suficientes sobre las concesiones y los volúmenes de agua, además de actuar de manera reactiva ante las crisis.

“La CEA se ha convertido en un organismo comparsa del huachicol hídrico del estado”, afirmó. También dirigió sus críticas al vocal ejecutivo: “Si hay un enemigo que pudiera tener el gobernador Mauricio Kuri, no es Santiago Nieto, lo tiene en casa y se llama Luis Vega Ricoy”.

El diputado enfatizó que, a un año de concluir la administración estatal, la política hídrica mantiene pendientes de fondo, mientras el suministro mediante pipas representa costos para el gobierno y las familias. “Es mucha CEA para tan poco o nulo control y mediocres resultados”, manifestó.

Ante este panorama, demandó un diagnóstico público y actualizado de las comunidades sin abastecimiento adecuado, un calendario transparente de obras, inversiones y metas, así como soluciones permanentes de captación, conducción, almacenamiento y distribución. También pidió transparentar los recursos destinados a infraestructura hidráulica y priorizar a las localidades históricamente excluidas.

Gómez de la Rosa reiteró que el presupuesto de la CEA debe condicionarse a resultados verificables y mantuvo su exigencia de que Vega Ricoy deje el cargo. “No estamos pidiendo un privilegio, estamos exigiendo que el Estado cumpla”, destacó.

El legislador concluyó que la gestión pública debe medirse por su capacidad para resolver necesidades básicas, no solamente por las obras que presume. “El agua es un derecho humano, no un negocio del gobierno”, sentenció.