Representante de la SICT Querétaro reconoce afectaciones y anticipa nueva etapa de trabajos viales

Banobras financiará nueva rampa de frenado contemplada para presupuesto de 2027

Olivia Arredondo

La reconstrucción de la Carretera México-Querétaro entró en su etapa final: el cuerpo A, en el sentido Palmillas-Querétaro, quedaría concluido en septiembre y los cuatro carriles podrían operar a mediados de octubre, una vez terminado el fraguado del concreto, informó Carlos García Villaseñor, representante de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Querétaro.

El funcionario aclaró que los trabajos no dependen directamente de la SICT, pues la obra está a cargo de Banobras y la vialidad es concesionada a Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (CAPUFE). 

Sin embargo, dijo contar con información sobre el calendario de terminación. “En septiembre se termina lo que es la obra. Tal vez va a faltar un tiempo de fraguados del concreto, todo esto y yo creo que ya los cuatro carriles van a estar funcionando a mediados de octubre”, declaró.

El representante de la SICT Querétaro y responsable de la obra del Tren México-Querétaro reconoció las afectaciones que los trabajos han provocado entre usuarios, sobre todo al llegar a la zona de parques industriales, donde se concentra mayor flujo vehicular. 

Explicó que durante el Mundial la obra se suspendió durante un mes y pidió confianza ante la cercanía de la conclusión. “De verdad, tengan confianza. No pasa más de un mes en donde ya esté terminado este cuerpo”, dijo.

Sobre la siguiente etapa, señaló que el cuerpo B, de San Juan del Río hacia Palmillas, hoy ya comenzó. Tras una reunión con autoridades estatales y municipales, se acordó solicitar una fecha exacta de conclusión y procurar que durante los trabajos permanezcan dos carriles libres y dos en intervención, para disminuir nuevas afectaciones.

En materia de seguridad, confirmó una nueva rampa de frenado antes de la Fiscalía. Banobras absorberá el 100 por ciento del costo, contemplado en el presupuesto de 2027, por unos 60 millones de pesos.

Respecto al Tren México-Querétaro, García Villaseñor informó que mantiene comunicación con ambientalistas preocupados por la tala de árboles. Dijo que se busca impulsar una tala controlada, determinar qué ejemplares deben retirarse y definir medidas de resarcimiento. “Yo estoy en contacto con ellos casi todos los días”, afirmó.

Reconoció que desconoce cuántos árboles deberán ser talados, debido a que esa obra está a cargo del Ejército. Abundó que el diálogo busca identificar especies adecuadas para la zona y con menor consumo de agua.