La diputada Teresita Calzada Rovirosa defendió su voto en contra de la Ley de Identidad de Género aprobada en el Congreso de Querétaro, al señalar que su postura se basó en consideraciones jurídicas y en la necesidad de asegurar una correcta técnica legislativa.
La legisladora explicó que su decisión respondió a un análisis del contenido del dictamen, en el que identificó aspectos que, a su juicio, requerían mayor precisión para garantizar certeza jurídica.
Afirmó que su voto no debe interpretarse como una postura en contra de derechos, sino como una evaluación del marco legal y de los efectos que la reforma podría generar en distintos ámbitos.
Asimismo, destacó la importancia de que las leyes se construyan con responsabilidad constitucional, evitando ambigüedades que puedan derivar en conflictos legales.
Calzada Rovirosa reiteró que su actuación como legisladora se rige por criterios jurídicos y por el compromiso de fortalecer el marco normativo del estado.