Una noche de violencia sacudió Santa Rosa Jáuregui luego de que Kevin, un adolescente de 16 a 17 años, fuera ejecutado a sangre fría en plena vía pública, desatando una cadena de hechos que incluyeron persecuciones, riñas campales y el incendio de una vivienda.
El ataque ocurrió en el cruce de Zaragoza y Aldama, en la colonia El Pedregal, donde el joven —quien trabajaba en una barbería— fue interceptado por otro adolescente, presuntamente acompañado de su padre y más jóvenes. Sin mediar oportunidad de defensa, Kevin recibió disparos en la cabeza que lo dejaron sin vida en el lugar.
De acuerdo con versiones preliminares, viejas rencillas entre grupos de jóvenes habrían detonado la agresión. Sin embargo, lo que siguió convirtió la escena en un auténtico caos.
Tras el asesinato, los presuntos responsables huyeron, lo que provocó que amigos y familiares de la víctima iniciaran una persecución por calles aledañas. La tensión escaló rápidamente en enfrentamientos y riñas, generando pánico entre vecinos.
Pero la violencia no terminó ahí.
Minutos después, un grupo de personas ubicó la vivienda del presunto agresor y, en un acto de venganza, le prendió fuego. Las llamas consumieron el inmueble mientras cuerpos de emergencia acudían de urgencia para evitar que el incendio se propagara.
La zona fue sitiada por policías municipales y estatales, quienes desplegaron un fuerte operativo; sin embargo, hasta el momento no se reportan detenidos, a pesar de que los presuntos responsables ya habrían sido identificados.
En el lugar del crimen, peritos realizaron el levantamiento del cuerpo y la recolección de evidencias, mientras testigos fueron llamados a declarar.
El brutal asesinato y la reacción violenta posterior han encendido las alarmas entre habitantes de la zona, quienes exigen mayor seguridad ante una escalada de violencia que, esta vez, cobró la vida de un menor y dejó una estela de fuego, miedo y furia.