Afirma que familias merecen verdad, justicia y respuestas claras del Estado
Olivia Arredondo

El dirigente estatal del PAN en Querétaro, Martín Arango, afirmó que la crisis de desapariciones en México no puede ser minimizada ni desacreditada por el gobierno federal, tras los recientes señalamientos de organismos internacionales, y advirtió que se trata de una realidad que afecta diariamente a miles de familias en el país.
Manifestó que, aunque las autoridades federales nieguen la existencia de desapariciones forzadas como política de Estado, los hechos reflejan lo contrario en diversas regiones. Señaló casos como Tabasco y el municipio de Tequila, en Jalisco, donde existen indicios preocupantes. “No se trata de narrativas, se trata de víctimas, y cuando hay indicios de participación, omisión o tolerancia de autoridades, el Estado tiene que responder, no evadir”, declaró.
En ese sentido, cuestionó la reciente sentencia contra Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad en Tabasco, vinculado a un grupo criminal, al considerar que su difusión ocurre en un momento coincidente con la presión internacional sobre México. Afirmó que estas acciones generan dudas sobre su intención real. “Resulta demasiada coincidencia que, tras el señalamiento internacional, aparezcan acciones que parecen más orientadas a contener la presión que a impartir justicia de fondo”, señaló.
Asimismo, el dirigente panista enfatizó la falta de claridad respecto a la responsabilidad política de Adán Augusto López Hernández, quien era gobernador de Tabasco durante los hechos señalados. Insistió en que no basta con sancionar a funcionarios aislados sin investigar a quienes encabezaban las administraciones. “La pregunta es inevitable: ¿Quién responde por lo que pasó? Porque no basta con castigar a un funcionario si no se investiga a quienes estaban al mando; México necesita justicia completa, no chivos expiatorios”, expresó.
Finalmente, reiteró que su partido continuará exigiendo que el gobierno federal enfrente con seriedad la crisis de desapariciones y deje de negar su magnitud. “Las familias merecen verdad, justicia y un gobierno que no se esconda detrás de excusas”, indicó.