Votación refleja fracturas políticas mientras avanza armonización con Reforma Federal Judicial
En contra: Eric Silva, Rosalba Vázquez, María Eugenia Margarito, Blanca Flor Benítez, Claudia Díaz Gayou
Abstención: Adriana Mesa, A favor: 19
Olivia Arredondo

La 61 Legislatura de Querétaro aprobó en lo general la Reforma al Poder Judicial con 19 votos a favor, cinco en contra y una abstención, en una sesión que evidenció tensiones políticas, particularmente al interior de Morena, donde no hubo una postura unificada frente al dictamen.
Durante la discusión, la diputada Claudia Díaz fijó una postura crítica y señaló que la propuesta no representa un cambio de fondo: “no es una transformación, sino un instrumento construido desde el poder panista para conservar el poder panista”. Cuestionó además que temas centrales se trasladen a leyes secundarias, lo que, advirtió, permitiría modificaciones con menor consenso legislativo.

En la misma línea, el diputado Eric Silva calificó el proceso como un “acto de simulación” y sostuvo que el dictamen fue elaborado “al vapor”, al tiempo que expresó reservas sobre la creación de la Escuela de Formación Judicial como filtro de perfiles.
En contraste, desde la propia bancada mayoritaria, el coordinador Edgar Inzunza defendió el sentido de la Reforma al afirmar que Morena acompaña el proyecto “como un esfuerzo serio para asegurar que Querétaro cumpla con el mandato constitucional”. A esta postura se sumaron legisladores como Juliana Hernández, quien enfatizó que la impartición de justicia requiere preparación y no debe convertirse en una “contienda de popularidad”.
Además, mientras el diputado Guillermo Vega sostuvo que el dictamen responde a un consenso técnico y político, la diputada Andrea Tobar llamó a avanzar para no quedarse “sin materia legislativa”, proponiendo que los ajustes se realicen mediante reservas.

Entre los puntos centrales de la reforma se encuentra la elección por voto ciudadano de jueces y magistrados a partir de 2027, así como la creación de un órgano de administración judicial y un tribunal de disciplina.
Tras la aprobación en lo general, se dio paso a la discusión de reservas, donde destacó la modificación al artículo cuarto transitorio para permitir al Congreso designar sustitutos temporales de magistrados, lo que abrió una nueva etapa en la definición del modelo judicial estatal.