Pide abrir espacios a mujeres y evitar imposiciones en Reformas Electorales

Olivia Arredondo

La exfuncionaria federal Rosario Robles Berlanga afirmó que Querétaro mantiene un rezago en participación política femenina al no haber tenido una mujer en la gubernatura, al tiempo que cuestionó el rumbo de la Reforma Electoral y advirtió riesgos en su implementación sin consensos.

Rosario Robles Berlanga dijo que, aunque existen avances en paridad, aún falta consolidar condiciones reales de competencia. “Yo creo que se ha avanzado mucho, tenemos ya órganos paritarios y tenemos que abrir todos los espacios y que ojalá haya candidatas en todos los cargos”, expresó. Precisó que la decisión debe recaer en la ciudadanía: “Es el voto el que tiene que ser el que mandate quién debe ser gobernador o gobernadora de Querétaro”.

Reconoció que persisten resistencias dentro de los partidos políticos para impulsar liderazgos femeninos. “Se han abierto espacios, pero falta mucho y depende de nosotras que impulsemos y peleemos hasta lograr romper esos diques”, señaló.

En materia electoral, consideró que la propuesta inicial de Reforma quedó sin viabilidad legislativa. “Era una reforma que desde el principio se dijo que iban a ser muertas, ya se rechazó por parte de la mayoría”, afirmó. Sobre el denominado plan B, advirtió posibles riesgos si se intenta modificar la Constitución mediante leyes secundarias: “Esperemos no sea la pretensión de que por la vía de las leyes secundarias se deba modificar nuestra Constitución, yo creo que sería algo muy grave”.

Enfatizó que el principal problema en los procesos electorales es la intervención del crimen organizado. “Para mí el tema nodal es la participación del crimen organizado en la política, es lo que tenemos que impedir”, indicó.

También cuestionó la sobrerrepresentación legislativa al señalar que “no refleja el mandato popular” cuando el porcentaje de votos no coincide con la distribución de curules.

Finalmente, criticó la posible reducción de recursos a congresos locales desde el ámbito federal. “Es una intromisión en la vida de los estados y de los municipios”, dijo, al advertir que estas decisiones deben tomarse en cada entidad para no vulnerar el federalismo.