El diputado pide corregir el dictamen y llevarlo nuevamente al pleno

Olivia Arredondo
El diputado de Morena Arturo Maximiliano García Pérez pidió a la Comisión de Justicia revisar con rapidez las observaciones del Ejecutivo a la Ley de Identidad de Género. Si solo implican cambios de redacción, propuso corregir el dictamen y devolverlo al pleno para buscar su aprobación por unanimidad.
“Este es un asunto de orden jurídico, no un asunto de orden ideológico”, dijo. Aclaró que aún no ha leído el documento, aunque lo solicitó como coordinador parlamentario; otros diputados también lo pidieron.
Según la información que ha recibido, los señalamientos serían “completamente de forma” e incluso podrían consistir en anteponer una palabra a otra. Recordó que una versión anterior obtuvo dos votos favorables en la Comisión de Justicia.
Sobre si las observaciones buscan prolongar el proceso, respondió: “Yo quiero pensar que sí lo es porque ya no, insisto, ya no habría elementos de fondo”. Abundó que los señalamientos anteriores fueron incorporados a una nueva versión, aunque, a su juicio, no cambiaban los elementos esenciales.
El legislador reconoció que el Ejecutivo tiene el derecho constitucional de observar lo aprobado por el Congreso, salvo las excepciones legales. Afirmó que la reforma se sustenta en un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. “Yo no sé cuál es el argumento de la parte que representa al Ejecutivo”, expresó.
Si las observaciones se limitan a unas palabras, propuso corregir el documento y presentarlo otra vez al pleno. “Si son dos, tres palabras, pues corrijan el dictamen de nueva cuenta y vuélvanlo a subir al pleno”, planteó. Si aun con los ajustes no se aprueba por unanimidad, pidió que quienes se oponen manifiesten abiertamente su desacuerdo.
Sobre la ruta legislativa, aclaró que la reforma no adquiere carácter constitucional. Explicó que, si se presenta de nuevo el mismo dictamen tras las observaciones, necesitaría mayoría calificada.
Arturo Maximiliano insistió en que las observaciones “tienen que ser de fondo”. Diferenció ese procedimiento de los ajustes de estilo, errores tipográficos o repeticiones que suelen corregirse mediante la Secretaría de Servicios Parlamentarios. “No, no lo justifica”, respondió al preguntársele si la redacción bastaría para fundamentarlas. Añadió que cada observación debe justificarse.