Gisela Sánchez niega crisis interna y destaca reorganización con perfiles estratégicos especializados clave

Olivia Arredondo 

La presidenta del Comité Estatal de Morena en Querétaro, Gisela Sánchez Díaz de León, afirmó que los cambios recientes en la dirigencia nacional del partido responden a una estrategia centrada en la defensa de la soberanía nacional, rechazando versiones que los interpretan como debilidad interna.

“De enero para acá, la prioridad ha sido soberanía, soberanía, soberanía”, declaró, al destacar que la coyuntura actual obliga a reforzar acciones políticas y organizativas. Abundó que existe preocupación por posibles violaciones constitucionales en distintos estados: “Nada nos dice que hay transgresores de la Ley en otros estados, ¿No?, que están violando la Constitución”.

Explicó que la reorganización interna también responde a la necesidad de colocar perfiles con experiencia específica en áreas estratégicas. En ese sentido, destacó la incorporación de figuras con formación jurídica y experiencia electoral: “Cada quien con lo que mejor sabe hacer y apoyar. Entonces, yo creo que se está buscando los mejores lugares para cada quien”.

Sobre versiones de nuevos nombramientos en la dirigencia nacional, precisó que no hay definiciones oficiales y que cualquier cambio deberá pasar por procesos formales: “Tendría que ser en un Congreso Nacional o en un consejo nacional y tendría que ser un proceso de elección porque fue electo”.

Asimismo, rechazó que exista un rompimiento con el obradorismo, al señalar que el contexto actual es distinto: “A López Obrador no le tocó esta amenaza a la soberanía de la manera que le está tocando a Claudia Sheinbaum

y está buscando lo mejor para la defensa”. 

Enfatizó además la disposición de los cuadros del partido: “No estamos por cargos, estamos por encargos”.

En el ámbito local, la dirigente se refirió a la posible designación de Arturo Maximiliano García como Coordinador de la bancada de Morena en el Congreso de Querétaro. Indicó que, aunque existe una mayoría de apoyos, lo deseable es alcanzar consenso total: “Nos gustaría más que fuera en unidad, que no fuera por mayoría, sino que fuera por unanimidad”.

Finalmente, señaló que la nueva coordinación enfrentará el reto de destrabar una agenda legislativa rezagada: “Hay una agenda de mujeres que no ha pasado, hay una agenda de agua, de revocación de mandato, la esperanza es que ahora sí no hay ningún pretexto para que pasen todas las iniciativas”.